A Afrodita se la considera amante de la risa y reina de la sexualidad. Su nombre significa: “nacida de la espuma”. Se creía que había surgido de la espuma del mar, en el punto donde habían caído los genitales de Urano, castrado por su hijo . Se la asociaba con todos los aspectos de la sexualidad, el matrimonio y la atracción física.

Afrodita estuvo casada con el dios-artesano Hefesto, pero tuvo varios amantes. Entre ellos el más célebre fue Adonis, un cazador joven y guapo. La Diosa lo previno de los peligros de la caza, pero él siguió yendo a los bosques y un día lo mató un jabalí, que lo corneó en la ingle. Todos los años, en la festividad ateniense de los tesmoforias15 se entonaban cánticos rituales de lamento por Adonis.

Como puede apreciarse en el paño, de una riqueza barroca muy notable, cuyo autor puede ser Rubens o bien su escuela, existe una geometría muy pronunciada. La perspectiva sitúa a Afrodita en el centro del cuadro, mientras que a Adonis lo podemos ver en la esquina inferior derecha, en una perpendicular que comienza en el carro tirado por cisnes, situado en el lado superior izquierdo. Para evitar que la pintura se cayera hacia un lado o pareciera demasiado recargada, se produce una relajación en los árboles y más concretamente en el espacio abierto donde podemos apreciar el cielo, espacio abierto que dulcifica la vista de tanta tragedia.

Hay dos personajes, Adonis yaciente en el suelo con una herida mortal y Venus (como personaje principal), que acude en su ayuda, aunque no pueda hacer nada. De ahí su plante de serenidad. Los galgos de Adonis ladran desesperados y uno de ellos huele la sangre todavía caliente del herido.

Venus /Afrodita llega en una carroza tirada por dos cisnes blancos, iluminados por una rayo de luz, inundado de las nubes del Olimpo. La escena es típicamente barroca con personajes centrales y mujer regordeta al estilo de Rubens.